Los hombres ricos son atractivos: ¡conoce a uno!
¡Los hombres ricos son atractivos & interesantes!
¿Con qué sueña el sexo femenino si no es con un hombre con dinero? Él le ofrece una vida bonita y la lleva al mundo de los guapos y los ricos. Y así se dice que los hombres ricos son atractivos, aunque estén muy lejos de ser sexis o dignos de admiración. El vil metal vuelve interesante a cualquiera y abre nuevos caminos en la relación. Lo que antes estaba mal visto hoy está de moda y vivimos según el principio de que «el dinero atrae como un imán», y sencillamente actuamos en consecuencia.

Un hombre no siempre es un hombre
Lo conocemos de los anuncios: tumbado en la playa con su cuerpo de ensueño, luciendo músculo. Las hormonas femeninas se disparan y que tenga dinero o no se convierte en lo más bonito de lo secundario.
En el fondo y en la realidad, de lo que se trata es de lo siguiente:
• De un hombre con dinero.
• Del prestigio que da estar con él.
• De tipos ejecutivos que te llevan al huerto.
• De uno que tiene mucha labia.
• De uno que no necesita ser guapo, pero que entiende a las mujeres y sabe impresionar con su riqueza.
Si el conjunto encajara, ese hombre sería perfecto. Por tanto, un hombre no siempre es un hombre; al contrario, a veces te presentan un auténtico espanto.
El dinero perdona muchas cosas
Por supuesto, todas queremos al príncipe con el que sueñan tantas. Pero hoy el atractivo se compra. Los príncipes ya no se baten en duelo, tiran billetes a su alrededor. Y eso atrae a las mujeres como un imán. No hay nada más excitante que el dinero, porque con él puedes comprarte lo que quieras. Por eso los hombres solo necesitan algo de carácter, no tienen que ser guapos, pero su cuenta bancaria debe estar bien llena. La barriga cervecera, las entradas y la edad se disimulan sin más con la ventaja económica. Así, el dinero perdona muchas cosas y se adapta por completo a los deseos y necesidades. Por eso los hombres ricos son atractivos y pueden tener a tantas mujeres como quieran.
Injustos y engreídos
Los hombres con dinero se vuelven machistas y divos, injustos y engreídos. Conocen perfectamente su valor de mercado y tienen símbolos del euro en los ojos. El gran amor no es lo que buscan, con el sexo rápido les basta. Y por muy poco agraciados e insoportables que sean, los queremos, porque tienen mucho dinero. El coche deportivo, la mansión, las vacaciones de lujo: ¿quién puede ofrecer todo eso si no el hombre que en algún momento dio el gran pelotazo? Con eso pasó de ser un don nadie a príncipe de ensueño y sabe que las mujeres no se le resisten. Porque han olido el dinero y se pelean por un hombre cuya cotización solo es alta en lo económico, y nada más.