El paso del tiempo nos va desgastando y no se puede pasar por alto. Hacerse mayor no es para los nervios débiles, y no solo eso. ¿Qué pasa con el amor en la madurez y son los hombres precisamente tan valiosos como un buen vino? Vamos a investigar esta cuestión para que envejecer sea solo algo hipotético. Porque, en el fondo, todos le tenemos un poco de miedo y quizá incluso queramos llegar a los 100.

¿Es la edad solo un número?

Unos dicen que sí; otros viven con sus cifras, que a veces convierten una tarta en una procesión de antorchas. Las velas ya no caben. Pero empezamos a decaer ya a los 21 años y no solo cuando parecemos y somos mayores. Desde ahí empieza el deterioro, porque desde ahí hemos dejado de crecer. Ahora entramos en años justo hacia los 50 y los 60. El pelo está gris, el paso rígido y los achaques físicos aumentan. Por tanto, la edad no es solo un número: nos indica el tiempo de vida ya vivido y los años que aproximadamente nos quedan.

Disfruta de cada edad.

Los hombres y el envejecimiento

Un tema en sí mismo que merece analizarse con exactitud y de forma puntual. Porque precisamente en el hombre disminuyen también las hormonas sexuales y llega el cambio.

  • El pelo se vuelve gris, aparecen las entradas y más de uno puede contar con quedarse calvo.
  • El sexo puede ser más intenso, pero ya no es tan frecuente: las hormonas van cediendo lenta pero inexorablemente.
  • Los hombres tienen un aspecto más interesante con la edad, una ventaja con la que las mujeres solo pueden soñar.
  • Envejecer y seguir estando a la altura es, por tanto, algo que pocos hombres consiguen.
  • A los hombres mayores les encanta la juventud, que para ellos es una fuente de la eterna juventud.
  • Un hombre mayor y rico también es mayor, solo que su dinero lo hace interesante.
  • Con la edad se producen muchos procesos biológicos y tampoco se pueden frenar con operaciones de estética.

Sobre el envejecimiento se podrían escribir libros, y sobre mayores y jóvenes también. Porque nadie tiene la eterna juventud en propiedad, pero algunos se quedan un poco rezagados con su actitud.

El amor en la madurez

Por supuesto, con la edad lo primero es la salud. Aun así, también en la madurez queremos seguir siendo deseados. Quien ha hecho deporte toda la vida se adelanta a muchas enfermedades y a la edad. Todos nos hacemos mayores, porque el reloj biológico corre. No se puede detener, solo se puede hacer algo por uno mismo. El amor mantiene joven, la actitud positiva también, y nadie debería quedarse solo en la vejez. Por eso, disfruta de la vida, adáptate a tu edad, y el bótox y compañía seguro que no la detienen. Y así cada sexo aprende a su manera a llevar la edad.